El IVA se calcula sobre la base imponible, nunca sobre el total. Por eso quitar el IVA no es restar un 21 %: hay que dividir entre 1,21, y la diferencia entre las dos operaciones crece con el importe.
Por qué restar el 21 % da mal
Si una factura suma 121 € con IVA general, la base son 100 € y la cuota 21 €. Restar el 21 % de 121 daría 95,59 €, casi cinco euros por debajo. El error aparece porque el porcentaje se aplicó sobre una cantidad que ya lo incluía.
La operación correcta es dividir el total entre 1 más el tipo: 121 ÷ 1,21 = 100. Esta calculadora la hace en el sentido que elijas.
Qué lleva cada tipo
El general del 21 % es el que se aplica por defecto a casi todo. El reducido del 10 % cubre alimentación en general, transporte de viajeros, hostelería y vivienda nueva. El superreducido del 4 % queda para pan, leche, huevos, frutas, verduras, libros, periódicos y medicamentos de uso humano.
Canarias, Ceuta y Melilla quedan fuera del IVA: aplican IGIC e IPSI, con tipos propios.