La prestación contributiva no es un porcentaje del último sueldo, sino de la base reguladora: la media de las bases de cotización por contingencias profesionales de los últimos 180 días trabajados. Como esa base incluye la parte proporcional de las pagas extra, suele quedar por encima del bruto mensual.
Sobre esa base se aplica el 70 % durante los primeros 180 días y el 60 % a partir del 181. Después entran los topes, que es donde muchas cuentas se tuercen.
Los topes se calculan sobre el IPREM, no sobre tu sueldo
La referencia es el IPREM mensual incrementado en una sexta parte: 600,00 € × 7/6 = 700,00 €. Sin hijos a cargo el tope es el 175 % de esa cifra, con un hijo el 200 % y con dos o más el 225 %.
Hay también un suelo: 80 % sin hijos y 107 % con ellos. Quien viene de un sueldo bajo o de jornada parcial cobra ese mínimo aunque el 70 % de su base sea menor.
El IPREM lleva congelado desde 2023 porque no se han aprobado Presupuestos Generales desde entonces, así que los topes del paro llevan tres años sin moverse mientras los sueldos subían.
Cuántos días se cobran
Se necesitan al menos 360 días cotizados en los últimos seis años. A partir de ahí cada 180 días cotizados dan 60 días de prestación, hasta el máximo de 720 días con 2.160 cotizados —seis años completos.
Los días consumidos en una prestación anterior no vuelven a contar. Si cobraste paro hace tres años, sólo cuentan las cotizaciones posteriores a aquello.
Lo que se descuenta de esa cuantía
Las cifras de esta calculadora son brutas. Del paro se descuenta la cotización a la Seguridad Social —el 4,7 % de contingencias comunes— y la retención de IRPF si la cuantía llega al mínimo exento. El neto suele quedar entre un 5 % y un 12 % por debajo.