La luna tarda 29 días, 12 horas y 44 minutos en ir de una luna nueva a la siguiente. Ese periodo sinódico es algo más largo que una vuelta alrededor de la Tierra, porque mientras la luna recorre su órbita la Tierra avanza también alrededor del sol: hace falta un tramo adicional para que la iluminación vuelva a ser la misma.
La calculadora da la fase, el porcentaje del disco iluminado y la edad de la luna, es decir los días transcurridos desde la última luna nueva. Trabaja con el periodo medio; el real puede desviarse hasta medio día porque la órbita lunar es una elipse.
Creciente o menguante: la regla mnemotécnica
En el hemisferio norte la luna miente: cuando tiene forma de C está menguando, y cuando tiene forma de D está creciendo. Dicho de otro modo, si la parte iluminada queda a la derecha la luna crece, y si queda a la izquierda decrece.
Al sur del ecuador ocurre justo al revés, porque allí el observador ve la luna del revés — y por eso la regla de la C y la D no viaja. Cerca del ecuador la luna llega a quedarse tumbada como un cuenco y la regla deja de servir del todo. Por eso esta calculadora dice la dirección con palabras en vez de dibujarla.
Por qué no hay eclipse en cada luna llena
Con luna llena el Sol, la Tierra y la Luna están alineados y, sin embargo, solo hay dos o tres eclipses lunares al año. La razón es la inclinación de la órbita lunar: está inclinada algo más de cinco grados respecto a la de la Tierra, así que la luna suele pasar por encima o por debajo de la sombra terrestre.
Solo cuando la luna llena coincide con un nodo de la órbita, es decir con uno de los dos puntos donde se cortan los planos, se produce el eclipse. Cinco grados parecen poco, pero son diez veces el diámetro aparente de la luna: la alineación tiene que ser sorprendentemente exacta.
Lo que sí depende de la luna y lo que no
Las mareas dependen realmente de la luna: en luna nueva y llena el sol y la luna tiran en la misma línea y se producen las mareas vivas, con la mayor diferencia entre pleamar y bajamar. En cuarto creciente y menguante tiran en ángulo recto y la carrera de marea es la menor del mes.
Con el sueño la cosa es mucho más floja. Unos estudios encuentran un efecto pequeño y otros ninguno, y el mayor de ellos no encontró ninguno. Quien duerme mal con luna llena quizá lo note por la luz: una luna llena es bastante más clara que cualquier otra noche, y antes de la luz eléctrica esa diferencia lo era todo.