El sistema Elo traduce una diferencia de valoración en una puntuación esperada. Cien puntos por debajo significan alrededor del 36 por ciento, doscientos cerca del 24, y quien rinde por encima de lo esperado gana puntos.
La fórmula es una curva logística, no una recta. Por eso ganar a un rival muy superior vale mucho y ganar a uno muy inferior no vale casi nada.
Qué decide el factor K
Marca cuánto mueve una sola partida la valoración. La federación internacional usa 40 para quien lleva menos de treinta partidas valoradas, 20 para la mayoría y 10 para quienes pasan de 2400: cuanto más asentada la cifra, más lenta su reacción.
Un factor K alto encuentra antes el número correcto, pero oscila más. Uno bajo es estable y, en cambio, va por detrás de la fuerza real cuando esta cambia de verdad.
Por qué la suma siempre cuadra
Lo que gana uno lo pierde el otro: el Elo es un sistema cerrado mientras ambos compartan el mismo factor K. Con factores distintos deja de cuadrar, y de ahí nace la lenta inflación de las listas grandes.
Por eso existen reglas especiales para los que empiezan y topes al beneficio de una sola partida. La fórmula pura que usa esta calculadora es el núcleo; cada federación añade alrededor sus propias normas.