La ley de Ohm une tres magnitudes: la tensión es la intensidad por la resistencia. Conocidas dos de ellas, la tercera queda determinada, y con P = V · I también la cuarta.
Por eso la calculadora acepta cualquier pareja de valores conocidos y no solo la clásica de tensión e intensidad.
Para qué sirve en casa
Un aparato de 2300 vatios a 230 voltios consume 10 amperios, justo el límite de un enchufe corriente. Dos aparatos así en una regleta saltan el diferencial, y el motivo se ve en esta misma cuenta.
El cargador del coche sigue la misma fórmula: 16 amperios a 230 voltios son 3,7 kilovatios, es decir 3,7 kilovatios hora en sesenta minutos — la cifra que acaba en la factura.
Dónde deja de valer la fórmula
Vale para cargas resistivas: una resistencia, una bombilla incandescente, un calefactor. En motores, transformadores y fluorescentes la corriente se desfasa respecto a la tensión y la potencia ya no es simplemente V por I.
Ahí entra el factor de potencia y los vatios se vuelven voltamperios. Para corriente continua y para resistencias simples, en cambio, esta cuenta es exacta.