La relación de contraste compara la luminancia relativa de dos colores. Va de 1 a 1 —dos colores idénticos— hasta 21 a 1 para negro sobre blanco, y las pautas de accesibilidad fijan umbrales concretos.
La cuenta no es la diferencia ingenua entre los valores de color: tiene en cuenta que el ojo percibe el verde más claro que el rojo y el rojo más que el azul, y que las pantallas no emiten sus valores de forma lineal.
Los umbrales y para qué valen
Para texto corrido el nivel AA exige una relación de 4,5 a 1 y el nivel AAA, más estricto, de 7 a 1. Para texto grande —a partir de 18 puntos, o de 14 en negrita, es decir unos 24 y 18,66 píxeles— bastan 3 a 1 para AA y 4,5 a 1 para AAA.
Los elementos de interfaz, los iconos y el borde de un campo de formulario necesitan al menos 3 a 1. Se pasa por alto a menudo: un marco gris claro alrededor de un campo de texto rara vez cumple, aunque sea lo que marca el límite del campo.
Por qué la fórmula lleva potencias
Un valor de color de 128 no se ve en pantalla con la mitad de claridad que 255, porque la salida sigue una curva gamma. Antes de ponderar se deshace por tanto esa curva en cada canal: por debajo de un umbral pequeño de forma lineal y por encima con el exponente 2,4.
Después se ponderan los canales: el verde con 0,7152, el rojo con 0,2126 y el azul con 0,0722. Esas tres cifras explican que un texto azul sobre fondo negro sea casi ilegible mientras que uno verde se lee bien.