Un slug es la parte legible de una dirección después de la última barra. Debe llevar solo minúsculas, cifras y guiones: cualquier otra cosa se codifica en porcentaje y deja de leerse.
En español lo que importa es la transliteración. «España» tiene que pasar a «espana» y «más» a «mas»: la ñ se convierte en n simple y las vocales pierden la tilde, sin añadir ninguna letra.
Guion en lugar de guion bajo
En las direcciones el guion separa palabras y el guion bajo las une. Los buscadores leen «castilla-la-mancha» como tres palabras y «castilla_la_mancha» más bien como una sola: para que te encuentren, la diferencia cuenta.
Escribir tildes o eñes directamente en la dirección hoy es técnicamente posible, pero queda feo en la práctica: al copiar se convierten en %C3%B1, y la dirección aparece destrozada en un correo o en un mensaje.
Cuánto puede medir un slug
Límite técnico apenas hay, pero en los resultados de búsqueda la dirección se muestra recortada y un slug largo se comparte peor. Sesenta caracteres son una referencia razonable, y el recorte debe caer en un límite de palabra.
Más importante que la longitud es la estabilidad: un slug ya publicado no debería cambiar. Si aun así se cambia, hay que dejar una redirección permanente, o se pierden los enlaces y la posición ganada.