Un UUID es un identificador de 128 bits que debe ser único sin que exista una oficina central que los reparta. La versión 4 lo consigue con azar: 122 de los 128 bits se sortean y seis están reservados para la versión y la variante.
Con eso se pueden nombrar registros en sistemas distribuidos sin que nadie tenga que preguntar cuál es el siguiente número libre.
Por qué bastan 122 bits al azar
El número de valores posibles es de unos 5,3 por diez elevado a 36. Para toparse con una repetición con una probabilidad del uno por ciento habría que generar cerca de 2,7 billones de UUID: es la paradoja del cumpleaños aplicada a un espacio enorme.
Lo decisivo es la calidad del azar. Un generador aleatorio débil deja el planteamiento entero sin valor; por eso las implementaciones serias usan la fuente criptográfica del sistema, como hace esta herramienta en el navegador a través de la interfaz Web Crypto.
La versión 4 y las demás
La versión 1 lleva dentro una marca de tiempo y la dirección MAC, y delata así dónde y cuándo se creó. La versión 4 es azar puro. La versión 7, en el estándar desde 2024, antepone una marca de tiempo y por eso se mantiene ordenable, lo que es una ventaja clara para los índices de base de datos.
En claves primarias de tablas grandes ese es justamente el punto flaco conocido de la versión 4: como los valores se reparten al azar, cada inserción cae en un sitio distinto del índice. La versión 7 o una clave secuencial aparte lo resuelven.