«Calculadora de hipoteca: cuota, intereses y amortización» son 56 caracteres y entra entera en un resultado de búsqueda. Añádale « | Calculadora online UniTools» y ya son 86: treinta caracteres de marca y coletilla que el buscador se va a comer, porque el recorte llega siempre por el final. El problema de verdad aparece cuando delante va la coletilla y detrás lo que distingue a esa página de las demás.
Esta página cuenta los caracteres de los dos campos y los compara con las referencias de siempre — 50-60 para el título, 120-160 para la descripción. Conviene decirlo antes de empezar: el buscador no corta por caracteres, así que el número que verá abajo es una estimación.
El corte se mide en píxeles, no en letras
Google no cuenta letras: dibuja el título con una tipografía concreta y lo corta cuando la línea pasa del ancho disponible, alrededor de 600 píxeles en la versión de escritorio según miden las herramientas de vista previa — Google no publica ninguna cifra. Una W mayúscula ocupa más de cuatro veces lo que una l minúscula, de modo que dos títulos de 60 caracteres exactos no ocupan lo mismo: uno cargado de M y W se recorta, y otro con muchas i, l y t cabe de sobra.
Por eso el número de arriba sirve para descartar lo evidente — 90 caracteres se van a cortar seguro, 25 desaprovechan sitio — y no para dar nada por bueno. La comprobación fiable es mirar el resultado real en el buscador. Y en el móvil el ancho es otro, y con él el punto de corte.
La descripción no posiciona; decide el clic
La meta description no es un factor de posicionamiento: escribirla mejor no le sube ni un puesto. Lo que hace es aparecer bajo el enlace y competir con el resto de la página de resultados por el mismo clic. Una descripción que responde a la consulta y menciona lo concreto — precio, plazo, formato, si hay que registrarse — mueve la proporción de clics; una frase genérica, no.
Google la reescribe con frecuencia. Si considera que su texto no responde a lo que se ha buscado, compone su propio fragmento con frases sacadas de la página y usted verá en los resultados algo que no ha escrito. No es motivo para dejarla vacía: cuando el buscador la respeta, usa la suya, y sin descripción solo le queda improvisar.
Lo que esta página no comprueba
Aquí se cuentan los caracteres de dos textos que usted pega, nada más. No se descarga su URL, no se lee el HTML y no se avisa de que ese mismo título está repetido en otras cuatrocientas páginas de su sitio — y ese problema pesa mucho más que tres caracteres de sobra.
Tampoco se miden píxeles ni se juzga el contenido. Los acentos y la ñ cuentan como un carácter si el texto llega compuesto, que es lo normal; copiado de algún editor puede llegar descompuesto y entonces la é suma dos. Un emoji, en cambio, cuenta como dos o más — y en píxeles ocupa tanto como una W —, aunque Google suele quitarlo del resultado. Y una etiqueta bien medida sigue siendo mala si repite la misma palabra clave tres veces: la longitud es lo fácil de comprobar, no lo importante.