Croquetas de jamón

Bechamel espesa con jamón, enfriada hasta que se sostiene, empanada y frita.

30 min de preparación · 25 min de cocción · 4 raciones

Raciones
4
Unidades

Ingredientes

  • Jamón serrano150 g
  • Mantequilla60 g
  • Aceite de oliva2 cda
  • Cebolla½
  • Harina100 g
  • Leche700 ml
  • Nuez moscada1 pizca
  • Huevos para empanar2
  • Pan rallado150 g
  • Aceite para freír700 ml
  • Salal gusto

La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.

El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.

Las croquetas son bechamel, no patata. Todo se decide en la salsa: tiene que quedar tan espesa que la cuchara se sostenga, y no saber a harina en ningún momento.

La harina se cocina en la grasa varios minutos, hasta que huele a fruto seco. La harina cruda deja ese punto que distingue una croqueta de casa de una de barra.

El reposo en frío es largo y no es opcional: cuatro horas como mínimo, mejor toda la noche. Una masa templada no se moldea y revienta en la sartén, que es la razón habitual de que salgan mal.

Preparación

  1. 1

    Derrite la mantequilla con el aceite, pocha la cebolla hasta que esté transparente, añade el jamón y caliéntalo un minuto para que suelte su grasa.

  2. 2

    Echa la harina y cocínala removiendo cuatro o cinco minutos, hasta que huela a fruto seco y empiece a tomar color.

  3. 3

    Añade la leche templada cazo a cazo, alisando la masa antes de echar el siguiente. Cocina diez minutos más, hasta que la masa se despegue de las paredes.

  4. 4

    Salpimienta con nuez moscada, extiéndela en una fuente en capa de dos centímetros, cubre con film pegado a la superficie y enfría al menos cuatro horas.

  5. 5

    Forma los cilindros con las manos húmedas y pásalos por huevo y pan rallado. Para una capa más firme, empana dos veces.

  6. 6

    Fríe a 180 °C dos minutos en tandas pequeñas. Si la sartén se llena, la temperatura cae y las croquetas absorben aceite en vez de dorarse.

Detalles que cambian el resultado

  • La leche tiene que estar templada. Fría sobre una roux caliente da grumos que ya no se deshacen.
  • La masa parece demasiado líquida en el fuego; es lo correcto, cuaja en la nevera. Añadir harina para espesarla es como se estropea el sabor.
  • Las croquetas formadas se congelan crudas muy bien y se fríen directamente congeladas, solo un minuto más.

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