La salsa de la svíčková son verduras, no harina. Zanahoria, apio nabo y raíz de perejil se brasean dos horas con la carne y se licúan: el cuerpo sale de ellas.
El ácido es obligatorio y llega por tres lados: vinagre en la marinada, limón en la salsa, arándano rojo en el plato. Sin él, una salsa cremosa empalaga a la tercera cucharada.
La carne marina un día en las raíces con especias. No es solo por la suavidad: en un día las raíces sueltan el sabor que después termina en la salsa.






