Escalope vienés

Ternera aplanada a tres milímetros, empanada y frita en grasa abundante hasta que el rebozado se despega e infla.

20 min de preparación · 15 min de cocción · 4 raciones

Escalope vienés
Foto: Kobako · CC BY-SA 2.5
Raciones
4
Unidades

Ingredientes

  • escalopes de ternerade 150 g cada uno4
  • harina80 g
  • huevos3
  • pan ralladofino, de pan blanco200 g
  • mantequilla clarificada o manteca400 g
  • limón1
  • salal gusto

La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.

El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.

Valores nutricionales por ración

Con las raciones base, calculados a partir de los ingredientes — no es una medición de laboratorio.

Calorías
680 kcal
Proteínas
44 g
Grasas
38 g
Hidratos
38 g

El auténtico Wiener Schnitzel es de ternera blanca y de nada más: con cerdo se llama «al estilo vienés» y la ley austriaca distingue ambos. Su seña es el rebozado inflado, que se separa de la carne en olas.

El secreto del inflado está en no apretar: el pan rallado se posa suelto sobre el huevo, y la sartén se mece durante la fritura para que la grasa bañe la superficie por encima. El vapor entre carne y rebozado hace el resto.

La grasa clásica es mantequilla clarificada, un centímetro de profundidad como mínimo. En una sartén casi seca el escalope no se fríe: se hornea y queda acartonado.

Preparación

  1. 1

    Aplanar la carne entre dos láminas de film a tres milímetros. Usar la cara lisa del mazo, no la dentada: los dientes rompen la fibra.

  2. 2

    Batir los huevos hasta un líquido uniforme y sin espuma. Salar la carne y pasarla por harina, huevo y pan rallado.

  3. 3

    No apretar el pan rallado. El rebozado debe quedar suelto: solo así se despega y se infla.

  4. 4

    Calentar un centímetro de grasa a 170 °C y bajar el escalope. Freír dos minutos meciendo la sartén todo el tiempo, para que la grasa bañe la cara de arriba.

  5. 5

    Darle la vuelta y noventa segundos más, hasta dorar. Escurrir sobre rejilla y servir de inmediato con un gajo de limón.

Detalles que cambian el resultado

  • El pan rallado fino de pan blanco es parte de la definición: el panko o el pan grueso dan otra textura y otro plato.
  • La rejilla y no el papel: sobre papel el vapor ablanda la base y el crujido se pierde en un minuto.
  • El acompañamiento vienés canónico es ensalada de patata o de pepino, nunca patatas fritas: la ligereza equilibra la fritura.

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