El día de la semana de una fecha sale de la distancia a un día conocido: como la semana tiene siete días, lo que decide es el resto al dividir entre siete. Todo lo demás es llevar la cuenta de los bisiestos.
Un año corriente desplaza la fecha un día hacia delante y uno bisiesto, dos. Por eso un cumpleaños vuelve normalmente al mismo día de la semana a los once años, aunque a veces basten cinco o seis.
Por qué el calendario gregoriano se repite cada 400 años
Es bisiesto todo año divisible entre cuatro, salvo los siglos que no lo son entre 400. Por eso 1900 no fue bisiesto y 2000 sí, una regla con la que tropezaron bastantes programas al llegar el año 2000.
En 400 años caben 146.097 días, y ese número es divisible entre siete de forma exacta. El calendario se repite entonces al milímetro: el 1 de enero de 2400 caerá en el mismo día que el de 2000.
El salto de 1582
En España, al 4 de octubre de 1582 le siguió directamente el 15 de octubre, para corregir el desfase acumulado del calendario juliano. Diez días sencillamente no existieron.
Otros países tardaron mucho más: Gran Bretaña cambió en 1752 y Rusia en 1918. Para fechas anteriores al cambio en cada país, esta calculadora da el día gregoriano, no el que se usaba entonces.