Los doce signos reparten el año en tramos de unos treinta días. Las fechas de corte se mueven hasta un día porque el año solar no dura 365 días exactos, así que quien nace en el borde encuentra dos signos distintos según la fuente.
El zodiaco chino no cuenta por meses sino por años, y empieza en el Año Nuevo lunar, entre el 21 de enero y el 20 de febrero. Quien nace en enero suele pertenecer todavía al animal del año anterior.
Por qué el signo ya no coincide con la constelación
Los signos se fijaron hace unos 2.000 años según dónde estaba entonces el Sol. Desde aquello, el eje de la Tierra ha girado por precesión unos treinta grados: justo un signo entero.
Quien hoy es Aries tenía en realidad el Sol en la constelación de Piscis al nacer. La astrología trabaja con los signos fijos y la astronomía con las constelaciones reales, y hace mucho que van por caminos distintos.
La decimotercera constelación
El Sol atraviesa en su recorrido trece constelaciones, entre ellas Ofiuco, situada entre Escorpio y Sagitario. La Unión Astronómica Internacional fijó los límites en 1930 sin tener en cuenta la astrología.
Además las constelaciones tienen tamaños muy distintos: el Sol pasa unos 45 días en Virgo y solo seis en Escorpio. El reparto regular en doce tramos es una convención, no una observación.