Las horas del reloj no se restan como decimales: de 9:00 a 18:15 no son 9,15 horas, sino 9,25. La calculadora hace esa conversión y muestra las dos escrituras.
El decimal hace falta para la nómina y el registro horario; las horas y minutos, para el parte de trabajo. Se confunden a menudo, y el error siempre cae del mismo lado.
El descanso no es voluntario
El Estatuto de los Trabajadores fija un descanso de al menos 15 minutos cuando la jornada continuada supera las seis horas. Ese descanso sólo cuenta como tiempo de trabajo si lo dice el convenio o el contrato.
Muchos convenios amplían el descanso o lo declaran retribuido, así que conviene mirar el propio antes de dar por buena la regla general. La calculadora compara la pausa introducida con el mínimo legal.
Turnos que cruzan la medianoche
Si la salida es anterior a la entrada, la calculadora entiende que el turno cruza la medianoche y sigue contando hasta el día siguiente. De 22:00 a 6:00 salen ocho horas.
Entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente deben mediar como mínimo doce horas, algo que en turnos rotativos se incumple con más frecuencia de lo que se cree.