Entre dos fechas hay dos cifras distintas según se cuente o no el último día. Del 1 al 3 de marzo hay dos días de diferencia, pero son tres días de vacaciones: las dos cuentas son correctas y no significan lo mismo.
Por defecto la calculadora da la diferencia y no incluye el día final. Para plazos, contratos de alquiler y solicitudes de vacaciones, donde el último día cuenta, está la casilla.
Por qué «tres meses» no son un número fijo de días
Tres meses desde el 30 de noviembre terminan el 28 de febrero; desde el 1 de diciembre, el 1 de marzo. Una vez son 90 días y otra 90 o 91, según el año bisiesto. Por eso el resultado aparece a la vez en días y en años, meses y días sueltos.
El Código Civil lo resuelve en su artículo 5: los plazos por meses se cuentan de fecha a fecha, y si en el mes de vencimiento no existe el día equivalente, el plazo termina el último día del mes.
Laborables no es lo mismo que hábiles
Aquí se cuentan los días de lunes a viernes. Los festivos quedan fuera porque cambian según la comunidad autónoma y hasta según el municipio: dos fiestas locales al año se deciden en el ayuntamiento.
En los plazos administrativos, además, «día hábil» excluye sábados, domingos y festivos, mientras que en el ámbito civil los plazos por días suelen contar todos los días naturales. Conviene mirar qué norma se aplica antes de fiarse de una sola cifra.