Un mes no tiene un número fijo de horas de trabajo: unas veces caben cuatro semanas y otras cinco. Para convertir se usa la media —jornada semanal por 4,348, que es la doceava parte del año en semanas.
Con jornada de 40 horas salen 173,9 horas al mes. Quien calcule con cuatro semanas obtiene 160 y se sube el precio de la hora casi un nueve por ciento.
Doce pagas o catorce
En España es habitual cobrar en catorce pagas: doce mensualidades y dos extras, normalmente en verano y en diciembre. El sueldo anual es el mismo si se prorratean en doce, pero la nómina mensual cambia mucho.
Por eso, al comparar dos ofertas hay que mirar siempre el importe anual. «1.800 al mes» significa 21.600 euros con doce pagas y 25.200 con catorce: casi cuatro mil euros de diferencia.
Lo que el precio por hora no enseña
Las vacaciones, los festivos y la baja por enfermedad ya están dentro del sueldo mensual, pero no se ven en el precio de la hora. Un puesto con más días de vacaciones vale más aunque la hora salga igual.
Tampoco recoge las horas de más que no se pagan. Quien hace cinco horas extra a la semana sobre una jornada de 40 cobra en realidad un once por ciento menos por hora de lo que dice la cuenta.