Espiral de filo con queso blanco y huevos, bañada en yogur con bicarbonato antes de hornear.
30 min de preparación · 45 min de cocción · 8 raciones
Foto: Sheku80 · CC BY-SA 3.0
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Raciones
Unidades
Ingredientes
masa filo500 g
queso blanco búlgaro — desmenuzado500 g
huevos5
yogur250 g
bicarbonato½ cdta
mantequilla — derretida120 g
aceite de girasol60 ml
La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.
El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.
Valores nutricionales por ración
Con las raciones base, calculados a partir de los ingredientes — no es una medición de laboratorio.
Calorías
520 kcal
Proteínas
20 g
Grasas
32 g
Hidratos
38 g
El yogur con bicarbonato vertido sobre la banitsa armada es lo que la hace banitsa y no un simple pastel de queso. La soda reacciona con el ácido y la masa interior queda blanda mientras arriba sigue crocante.
El relleno no se extiende en capa pareja sino que se esparce en migas. La capa densa pega las hojas y el hojaldrado desaparece.
La espiral se acomoda floja, sin tensar. Al horno la masa se expande, y una banitsa enroscada apretada se abre por las costuras.
Preparación
1
Deshacer el queso con un tenedor e incorporar cuatro huevos — el relleno debe quedar en migas, no volverse pasta.
2
Mezclar la mantequilla derretida con el aceite de girasol — así las hojas crujen sin quemarse.
3
Extender dos hojas de filo superpuestas, pintarlas con la grasa, esparcir el relleno en migas a lo largo del borde largo y enrollar flojo.
4
Acomodar el rollo en espiral en un molde redondo del centro hacia afuera, dejando un par de milímetros entre vueltas.
5
Batir el yogur con el último huevo y el bicarbonato y verterlo encima, apuntando a las ranuras entre vueltas.
6
Hornear a 180 °C cuarenta y cinco minutos hasta el dorado oscuro. Tapar con un paño diez minutos al salir del horno.
Detalles que cambian el resultado
El paño tras el horno es paso obligatorio: el vapor ablanda la superficie justo para que la banitsa se corte y no se astille.
El filo se tiene bajo paño húmedo todo el trabajo. Las hojas al aire se secan en tres minutos.
El relleno admite espinaca o calabaza, pero el clásico es solo queso con huevo.