La masa fermenta tres días, y por eso el banku es agrio. La acidez es el objetivo, no un efecto lateral: equilibra el pescado graso y la salsa feroz.
El banku se trabaja en la olla con pala de madera, sin parar y con fuerza, unos veinte minutos. Un grumo significa que faltó trabajo, y después no hay arreglo.
La salsa de chiles se muele en la asanka, el mortero de barro. La licuadora de metal da otra textura: demasiado lisa y aguada.






