El caldo se hace con morcillo y sus tendones. Ellos dan esa untuosidad que queda en los labios; con pura carne magra sale caldo de res común.
La base del sabor es el doubanjiang, pasta fermentada de habas con chile. Se fríe en aceite hasta oscurecer, y sin ese paso la sopa queda plana.
La carne y el caldo se cocinan juntos, pero los fideos siempre aparte, en agua limpia. Su almidón enturbia el caldo y la sopa pierde la claridad.






