La carne se pica a cuchillo, no en máquina. La picadora da un relleno denso y uniforme; en el buuz se valora la jugosidad de los trocitos sueltos de grasa.
La cebolla y el ajo van con mesura: el relleno mongol casi no lleva especias, solo sal, cebolla y mucha grasa de carnero. Todo lo demás se considera sobrante.
Se cierran arriba dejando una abertura chica. Por ahí sale el vapor y la empanada no revienta; por esa misma abertura el jugo se queda adentro y no en el fondo de la vaporera.






