En los campos geotérmicos se entierra un día en la arena caliente junto a la fuente. La versión casera es el horno a 100 grados por doce horas, y el principio es el mismo: calor muy largo y muy bajo.
El pan se oscurece por la caramelización de sus azúcares durante esas horas, no por malta. Es la reacción de Maillard pura, sin nada agregado por color.
El molde se sella hermético con papel aluminio. El vapor interior impide que se forme corteza, y el pan sale húmedo y denso de punta a punta.






