La espinaca se exprime hasta secarla y recién entonces se sala. La sal tira agua, y una espinaca salada antes empapa las capas de abajo por completo.
Cada lámina se pinta con aceite por separado. La mezquindad se nota al instante: las capas secas se funden en una sola y no hay hojaldrado.
El byrek albanés se distingue del börek turco y del burek bosnio por la combinación: espinaca con queso blanco salado, sin huevo y sin carne, y es la versión más común del país.






