La kapustnica se cocina el 24 de diciembre y se come antes de medianoche. En casi todas las regiones es lo primero que llega a la mesa de Nochebuena, y cada familia tiene su versión.
Lo ácido del chucrut se equilibra con ahumados y ciruelas pasas. La salmuera no se tira: entra al final, para llevar la sopa al punto justo de acidez.
Los hongos secos dan el aroma que separa a la kapustnica de una sopa de repollo común. Se remojan, y el agua del remojo se cuela a la olla.






