Agua no entra ninguna. El pollo se dora en olla seca, suelta su jugo y en él mismo se guisa — de ahí una concentración que ningún caldo da.
Las hierbas van a manojos, no a ramitas: cilantro, albahaca, estragón, perejil. Su volumen debe compararse al de la carne, y no es exageración.
Las hierbas entran al final del todo y la olla sale del fuego de inmediato. Hervidas, oscurecen y pierden el aroma por el que el chajojbili existe.






