La harina de maíz aquí no rellena: liga. Retiene la humedad del tomate y evita que la tortita se desarme, dejándola crocante en los bordes.
Las semillas de cilantro van enteras, machacadas grueso. Molidas dan un fondo parejo; enteras estallan en la boca como puntos sueltos de sabor — en eso se reconoce el chapli.
Las tortitas se forman muy finas, de un centímetro. Las gruesas no se hacen por dentro, porque se fríen rápido y en bastante grasa, no se guisan tapadas.






