Las galletas van de la freidora directo a miel tibia por cinco minutos. La masa caliente absorbe la miel hacia adentro en vez de quedar pegajosa por fuera: ahí está toda la técnica.
La miel debe estar tibia, nunca hirviendo. Recalentada amarga y se aguacha, y las galletas simplemente se empapan hasta ablandarse.
La chebakia se hace una semana antes del Ramadán y se guarda en latas. Se come con harira cada noche del mes, y una tanda alcanza a la familia entera.






