El chimichurri no es un pesto y no tiene que quedar liso. Todo se pica fino a cuchillo, pero los pedacitos se ven; en la licuadora la hierba se oxida, se oscurece y el gusto queda chato.
La salsa necesita reposar dos horas como mínimo, mejor un día. Recién hecha está áspera y desarmada: el vinagre, el aceite y el ajo todavía no se encontraron.
El orégano seco funciona mejor que el fresco — caso raro. El fresco da nota de pasto; el seco, ese picor seco por el que se reconoce la salsa.






