La leche se calienta con el cebollín y se infusiona, y después se cuela al puré. La cebolla le da su sabor a la leche; cruda sería áspera.
La col se cocina aparte y se incorpora al puré terminado. Hervida con la papa suelta agua, y el puré sale gris y aguado.
El hueco con mantequilla al centro no es adorno. Cada cucharada de puré se moja en esa mantequilla, y en Irlanda el colcannon sin pozo cuenta como mal servido.






