La dolma iraquí se distingue de la turca en que a una misma olla van hojas, pimientos, cebollas, berenjenas y tomates. Las verduras se prestan el jugo entre sí: ese es todo el sentido de las capas.
Lo agrio viene de la melaza de granada y el limón, no del vinagre. Van al agua de cocción y empapan el relleno de abajo hacia arriba.
La olla se tapa con un plato con peso. Sin él, los rollitos de arriba se desenrollan y el arroz termina en el caldo.






