El chile es aquí el ingrediente principal por peso, no un condimento. Va en vainas enteras cortadas a lo largo en cuartos y hervidas: el plato es muy picante bajo cualquier medida.
El datshi es el queso fresco local de leche de vaca o yak, desmenuzable y no elástico. No se estira en hilos sino que se disuelve en salsa cremosa; la feta es lo más parecido.
Ni aceite, ni especias, ni casi cebolla en la versión clásica. Todo se hace con agua, y el sabor descansa solo en el picor, la sal y la grasa láctea.






