Los doce granos y legumbres representan a los doce apóstoles, y el bacalao a Cristo. El número no es aproximado: en las familias ecuatorianas se cuenta.
Cada variedad se cuece por separado hasta su punto y solo después se juntan. El chocho, el fréjol, el choclo y la lenteja llevan tiempos distintos y nunca coinciden si se cuecen juntos.
El bacalao se desala un día entero con cuatro cambios de agua. Mal desalado deja la sopa incomible de salada, y después ya no hace falta añadir sal.