Sopa de cebolla francesa

Sopa de cebolla, caldo y pan gratinado con queso. Todo el sabor sale de la caramelización, que lleva cuarenta minutos y no veinte.

15 min de preparación · 60 min de cocción · 4 raciones

Sopa de cebolla francesa
Foto: Ludovic Péron · CC BY-SA 3.0
Raciones
4
Unidades

Ingredientes

  • cebollasen láminas finas1 kg
  • mantequilla50 g
  • harina1 cda
  • vino blanco seco150 ml
  • caldo de ternera1.2 l
  • baguettetostada8 rodaja
  • gruyèrerallado150 g
  • tomillo2 rama
  • sal y pimientaal gusto

La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.

El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.

Valores nutricionales por ración

Con las raciones base, calculados a partir de los ingredientes — no es una medición de laboratorio.

Calorías
430 kcal
Proteínas
17 g
Grasas
21 g
Hidratos
40 g

La sopa de cebolla es la prueba de que la paciencia es un ingrediente: la cebolla no lleva nada encima, todo su azúcar está dentro, y sacarlo requiere cuarenta y cinco minutos de fuego medio. Las prisas se notan en el color y se pagan en el sabor.

El punto correcto es el color del té cargado. La cebolla rubia da sopa aguada; la quemada, amarga. Si se agarra al fondo, se baja el fuego y se añade una cucharada de agua: lo pegado es azúcar, no desperdicio.

La corona del plato — pan con gruyère fundido sobre el bol — no es un adorno sino la arquitectura: el pan absorbe el caldo y el queso lo sella por encima.

Preparación

  1. 1

    Derretir la mantequilla en una olla pesada, añadir la cebolla y una pizca de sal, y mantenerla a fuego medio removiendo cada pocos minutos. Los primeros veinte minutos la cebolla suelta su agua.

  2. 2

    Entonces empieza la caramelización de verdad: otros veinticinco minutos hasta llevar la cebolla al color del té cargado. Si se agarra, bajar el fuego y añadir una cucharada de agua.

  3. 3

    Incorporar la harina y tostarla un par de minutos, para que pierda el sabor a crudo.

  4. 4

    Verter el vino y raspar hacia la olla todo lo pegado al fondo. Dejar que reduzca a la mitad.

  5. 5

    Añadir el caldo y el tomillo, llevar a ebullición y cocer a fuego suave veinte minutos. Salar al final: el caldo puede venir ya salado.

  6. 6

    Repartir en boles aptos para horno, cubrir cada uno con una rebanada de baguette, tapar con queso y gratinar hasta que burbujee y dore, unos tres minutos.

Detalles que cambian el resultado

  • La olla ancha y pesada acelera el trabajo: más fondo en contacto significa más caramelización a la vez.
  • Sin boles de horno: tostar el pan con el queso bajo el grill aparte y ponerlo sobre la sopa al servir.
  • El caldo de ternera es el clásico; con caldo de pollo la sopa sale más ligera pero honrada. Con agua no vale la pena empezar.

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