Fabes con chorizo, morcilla y compango curado, cocidas a fuego mínimo hasta quedar enteras y cremosas.
20 min de preparación · 180 min de cocción · 6 raciones
Foto: Juan J. Martínez from Valencia, España · CC BY-SA 2.0
Raciones
Unidades
Ingredientes
fabes — en remojo la noche antes600 g
chorizo asturiano250 g
morcilla asturiana200 g
panceta curada200 g
hueso de jamón1
cebolla1
ajo4 diente
azafrán1 pizca
pimentón dulce1 cdta
aceite de oliva50 ml
salal gusto
La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.
El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.
Valores nutricionales por ración
Con las raciones base, calculados a partir de los ingredientes — no es una medición de laboratorio.
Calorías
780 kcal
Proteínas
38 g
Grasas
44 g
Hidratos
56 g
Las fabes son grandes, planas y de piel fina: se hacen despacio y llegan enteras al plato. Una alubia blanca corriente se deshace en puré en el mismo tiempo.
La olla no se remueve con cuchara: se mece. La cuchara rasga las pieles y convierte el caldo limpio en engrudo.
Cada media hora se corta el hervor con un chorro de agua fría — «asustar las fabes» — para que la piel no reviente con la expansión brusca.
Preparación
1
Poner las fabes en remojo doce horas en agua fría y escurrirlas bien.
2
Acomodar en la olla las fabes, el compango, la cebolla, el ajo y el aceite, y cubrir con agua fría hasta tres dedos por encima.
3
Llevar a ebullición, espumar y bajar el fuego hasta que la superficie apenas tiemble.
4
Cocer dos horas y media, añadiendo medio vaso de agua fría cada treinta minutos.
5
Sacar la cebolla y el ajo, majarlos con el azafrán y el pimentón y devolver el majado a la olla.
6
Salar solo al final y dejar reposar media hora antes de servir la fabada.
7
Sacar el compango, trocearlo y servirlo en fuente aparte; las fabes, en sopera.
Detalles que cambian el resultado
Salar antes de tiempo endurece la piel: por mucho que cuezan, las fabes se quedan tiesas por dentro.
La morcilla entra entera y no se pincha: pinchada se deshace en el caldo y lo tiñe de gris.
La fabada del día siguiente es mejor. En Asturias se cuece la víspera y se recalienta con un poco de agua.