La papa se machaca en caliente y se trabaja hasta dejarla lisa del todo, pero se sazona ya fría. El puré tibio no reparte el limón por igual y el sabor sale a manchas.
El puré debe quedar firme como plastilina: sostiene las capas y se corta a cuchillo. Flojo, se desparrama y no hay plato.
La causa se sirve fría. Es un plato peruano para el calor, y templada pierde la textura y el sentido a la vez.
