Alfajores de maicena

Dos tapitas que se deshacen en la boca, pegadas con dulce de leche y rebozadas en coco rallado.

60 min de preparación · 15 min de cocción · 10 raciones

Alfajores de maicena
Foto: Enrique Dans · CC BY 2.0
Raciones
10
Unidades

Ingredientes

  • maicena300 g
  • harina200 g
  • mantequilla200 g
  • azúcar glas150 g
  • yemas3
  • polvo de hornear1 cdta
  • ralladura de limón1
  • vainilla1 cdta
  • coñac1 cda
  • dulce de leche repostero500 g
  • coco rallado100 g
  • sal1 pizca

La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.

El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.

Valores nutricionales por ración

Con las raciones base, calculados a partir de los ingredientes — no es una medición de laboratorio.

Calorías
420 kcal
Proteínas
5 g
Grasas
20 g
Hidratos
56 g

En la masa hay más maicena que harina. De ahí viene esa textura que se deshace en la boca en vez de masticarse: con harina sola sale una galleta corriente.

La masa pasa al menos una hora en frío y se trabaja rápido. Tibia se desmigaja al cortar y no salen círculos limpios.

El dulce de leche debe ser repostero, no el de untar. El fluido se escapa de entre las tapitas en una hora y convierte el alfajor en un pegote.

Preparación

  1. 1

    Batir la mantequilla blanda con el azúcar glas hasta blanquear, unos cuatro minutos.

  2. 2

    Incorporar las yemas de una en una, después la vainilla, la ralladura y el coñac.

  3. 3

    Tamizar la maicena con la harina, el polvo de hornear y la sal e incorporarlos con espátula, sin amasar de más.

  4. 4

    Envolver la masa en film y llevarla una hora a la nevera.

  5. 5

    Estirarla a medio centímetro y cortar círculos de cuatro centímetros.

  6. 6

    Hornear a 170 grados doce minutos: las tapitas deben quedar pálidas, apenas doradas por abajo.

  7. 7

    Enfriarlas del todo, pegarlas de a pares con dulce de leche y pasar los bordes por el coco rallado.

Detalles que cambian el resultado

  • Las tapitas no deben dorarse. Un alfajor dorado está pasado de horno y ya perdió lo que lo hace deshacerse.
  • Se arman solo en frío total. La tapita tibia se ablanda con el dulce de leche y se rompe al rebozar.
  • Los alfajores están mejores al segundo día: las tapitas toman algo de humedad del relleno y la textura se iguala.

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