Galayet bandora

Tomates reducidos en aceite de oliva con guindilla y ajo hasta convertirse en una salsa espesa.

15 min de preparación · 35 min de cocción · 4 raciones

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Raciones
4
Unidades

Ingredientes

  • tomatesmaduros1.2 kg
  • aceite de oliva120 ml
  • ajo6 diente
  • guindillas verdes3
  • cebolla1
  • panes planospara servir4
  • menta seca1 cdta
  • salal gusto

La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.

El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.

Valores nutricionales por ración

Con las raciones base, calculados a partir de los ingredientes — no es una medición de laboratorio.

Calorías
380 kcal
Proteínas
8 g
Grasas
26 g
Hidratos
32 g

Los tomates entran maduros y sin pelar. La piel se deshace sola durante la reducción, mientras que pelados dan una masa aguada y sin cuerpo.

El aceite se echa al principio y no al final. Los tomates deben guisarse en él y no hervir en su propio jugo: de ahí depende toda la textura.

El punto se lee en el aceite: tiene que subir sobre la masa roja formando una capa aparte. Hasta que eso ocurre, el plato sigue cocinándose.

Preparación

  1. 1

    Corte los tomates en gajos grandes, con piel y con pepitas.

  2. 2

    Caliente el aceite de oliva en una sartén ancha y ablande la cebolla en él.

  3. 3

    Añada el ajo machacado y las guindillas verdes enteras y déjelos un minuto.

  4. 4

    Eche los tomates, sale y guise a fuego medio removiendo de vez en cuando.

  5. 5

    Aplaste los tomates con la cuchara en cuanto la piel empiece a separarse de la pulpa.

  6. 6

    Redúzcalo quince minutos más, hasta que el aceite aflore por los bordes como una capa aparte.

  7. 7

    Espolvoree menta seca y sírvalo en la propia sartén con pan plano.

Detalles que cambian el resultado

  • La sartén debe ser ancha. En una cazuela estrecha la humedad no se evapora y en vez de una salsa espesa sale una sopa.
  • El tomate de invierno da poco sabor. Una cucharada de concentrado arregla color y cuerpo, pero es mejor cocinar este plato en verano.
  • La guindilla se pone entera si no se busca picante: así solo cede aroma. Abierta deja el plato ardiendo.

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