El arroz tiene que ser del día anterior y frío. El fresco da masa: los granos se pegan, y aquí se quieren sueltos y algo resecos.
Los frijoles entran con parte de su caldo, que tiñe el arroz del moteado que da nombre al plato: «gallo pinto».
La salsa Lizano es costarricense, levemente dulce, de verduras y especias. Sin ella sale la versión nicaragüense del mismo plato — y aquí la diferencia se nota al primer bocado.






