Jasha maroo

Pollo troceado en un caldo ligero con jengibre, ajo y guindilla. Cocina butanesa de diario.

20 min de preparación · 35 min de cocción · 4 raciones

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Raciones
4
Unidades

Ingredientes

  • pollotroceado con hueso1 kg
  • jengibre60 g
  • ajo8 diente
  • cebollas2
  • tomates3
  • guindillas verdes6
  • cilantro40 g
  • aceite vegetal50 ml
  • arroz rojopara servir350 g
  • salal gusto

La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.

El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.

Valores nutricionales por ración

Con las raciones base, calculados a partir de los ingredientes — no es una medición de laboratorio.

Calorías
520 kcal
Proteínas
42 g
Grasas
22 g
Hidratos
40 g

El pollo se trocea con hueso en trozos pequeños. Los huesos dan sabor al caldo, y en Bután no se retiran: forman parte del plato y no son un descuido.

El jengibre y el ajo entran en cantidades notablemente mayores que en las cocinas vecinas. Aquí son el sabor principal y no un fondo, y a dos mil metros de altitud eso tiene sentido.

El caldo se mantiene ligero y se bebe junto con el arroz en lugar de escurrirse. El jasha maroo está más cerca de una sopa que de un guiso y se sirve en cuenco hondo.

Preparación

  1. 1

    Trocee el pollo con hueso en piezas del tamaño de una caja de cerillas.

  2. 2

    Maje el jengibre y el ajo hasta obtener una pasta gruesa.

  3. 3

    Sofría las cebollas en aceite hasta que ablanden, añada la pasta y déjela dos minutos.

  4. 4

    Eche el pollo y fríalo cinco minutos, hasta que blanquee por todas partes.

  5. 5

    Añada los tomates y las guindillas, cubra con agua un dedo por encima y sale.

  6. 6

    Cueza veinte minutos a fuego suave: el caldo debe quedar ligero.

  7. 7

    Incorpore el cilantro y sirva en cuencos hondos con arroz rojo.

Detalles que cambian el resultado

  • El caldo no se liga. La harina o el almidón no pintan nada aquí: el líquido debe seguir claro y bebible.
  • Los huesos se pueden retirar si los comensales no están acostumbrados, pero el caldo queda bastante más pobre. Es una sustitución honesta y no una mejora.
  • El arroz rojo butanés se sustituye por arroz integral, pero este cuece más: cuarenta minutos en lugar de veinticinco.

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