Barquitas de masa de centeno con arroz cremoso, pintadas con mantequilla al salir del horno.
60 min de preparación · 25 min de cocción · 8 raciones
Foto: Ralf Roletschek · GFDL 1.2
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Raciones
Unidades
Ingredientes
harina de centeno250 g
agua150 ml
arroz de grano redondo150 g
leche700 ml
mantequilla100 g
huevos — cocidos3
salal gusto
La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.
El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.
Valores nutricionales por ración
Con las raciones base, calculados a partir de los ingredientes — no es una medición de laboratorio.
Calorías
240 kcal
Proteínas
6 g
Grasas
10 g
Hidratos
32 g
La masa lleva solo harina de centeno, agua y sal: sin grasa ni levadura. Se estira finísima, porque en el pastel terminado la corteza debe ser apenas un marco alrededor del relleno.
El arroz debe quedar notablemente más líquido de lo que parece correcto: en el horno se asienta. Un relleno firme sale seco y quebradizo.
Los pasteles calientes se bañan al salir del horno en mantequilla derretida con agua. Eso ablanda los bordes y da el brillo por el que se reconocen.
Preparación
1
Cueza el arroz en la leche a fuego mínimo cuarenta minutos hasta un puré algo líquido. Sale y deje enfriar.
2
Amase harina de centeno, agua y sal cinco minutos: la masa queda firme y no se pega.
3
Divida en dieciséis bolas y estire cada una en un óvalo de medio milímetro. Espolvoree con centeno, no con trigo.
4
Ponga una cucharada de arroz al centro dejando los bordes libres, y pellizque los bordes en pliegues, con el relleno a la vista.
5
Hornee a 250 grados quince minutos: corto y muy fuerte, o la masa fina se reseca.
6
Derrita la mitad de la mantequilla con igual cantidad de agua caliente y bañe los pasteles calientes. Cúbralos diez minutos con un paño.
7
Machaque los huevos duros con el resto de la mantequilla blanda y sal: es el munavoi, la mantequilla de huevo. Sírvala encima.
Detalles que cambian el resultado
Estire muy fino: la tabla debe verse a través de la masa. Una corteza gruesa convierte el pastel en galleta seca.
La masa sin grasa se reseca en minutos. Mantenga las bolas sin estirar bajo un paño húmedo.
Se congelan ya horneados y se reviven en el horno. La mantequilla va después de recalentar, no antes.