Los fideos van de dos formas: hervidos en el caldo y fritos encima. El contraste de blando contra crocante es la sustancia del plato, no un adorno.
La crema de coco primero se «quiebra»: se calienta sin revolver hasta que suelta el aceite, y en ese aceite se fríe la pasta de curry. Así se abren las especias, cosa que el aceite vegetal común no logra.
El khao soi es de Chiang Mai, con raíces birmanas y de Yunnan. El pollo se sirve con hueso, y la versión norteña no lo corta en trozos.






