La rempah —pasta de hierba limón, galanga, chile, cúrcuma y pasta de camarón— se fríe hasta que el aceite empieza a separarse en los bordes. Ese momento se llama pecah minyak, y antes de él el sabor queda crudo.
La leche de coco entra al final y nunca hierve fuerte. A hervor vivo se corta y el caldo queda granuloso.
El daun kesum, cilantro vietnamita, no se cambia por cilantro común: su sabor pimentado y filoso se escucha aparte dentro de una laksa.






