El spas se sostiene en una sola técnica: el matsun se bate con huevo y harina y se calienta revolviendo sin parar, siempre en la misma dirección. El huevo y la harina ligan la proteína y la sopa aguanta.
Se revuelve hasta que hierve, unos veinte minutos. Un minuto de descuido y la sopa se separa en suero y grumos, y nada la recupera.
En verano la misma sopa se sirve fría, con otro nombre. El spas caliente es comida de invierno, con cilantro y menta que van al plato, no a la olla.






