Los fideos nunca se hierven. Se acomodan en capa sobre la carne que se guisa y se cuecen en su vapor: absorben la grasa y el aroma, y en eso está toda la diferencia con unos fideos salteados comunes.
La masa se estira, se pinta con grasa, se enrolla y se corta a lo ancho. La grasa entre capas evita que los fideos se peguen en el vapor.
En la versión clásica hay pocas verduras: cebolla, zanahoria, a veces repollo. El tsuivan es comida de estepa, donde las verduras escaseaban y la carne y la harina no.






