Los fideos se cortan en tramos cortos, y la laksa de Katong se come con cuchara sola, sin palillos. Esa es la marca del barrio Katong de Singapur; otras versiones dejan los fideos largos.
La pasta rempah se fríe hasta que el aceite se separe — unos veinte minutos. Mientras no asome por los bordes, las especias siguen crudas y el caldo sabe a harina.
La leche de coco entra al final y no hierve nunca. Hervida, se corta en aceite y grumos, y el caldo pierde la cremosidad.






