El sinigang está construido alrededor del ácido como el borsch alrededor de la remolacha. El tamarindo pone la mayor parte, pero según la provincia se usa guayaba, mango verde o kamias — el sabor cambia, el principio no.
Las verduras entran por tiempo de cocción, no todas juntas: primero las raíces, después las judías, y al final el kangkong, al que le bastan treinta segundos.
Se sirve con arroz y un bol chico de salsa de pescado. La carne se moja ahí — es parte del plato, no un condimento de mesa.






