El rojo lo pone el chile cachemir, de color intensísimo y casi sin picante. El chile común no lo reemplaza: el color saldría igual y el plato sería incomible.
La versión de los pandits de Cachemira no lleva ni cebolla ni ajo. En su lugar van asafétida, hinojo y jengibre seco — eso separa al rogan josh de todos los demás currys indios.
El yogur entra de a poco, revolviendo sin parar y a fuego suave. Volcado de una vez en la olla caliente, se corta en grumos y la salsa no se recupera.






