Los mantı de Kayseri se hacen del tamaño de una uña — cuarenta por cuchara. El tamaño aquí es la medida del oficio, y el dicho manda que una novia quepa cuarenta mantı en una cuchara.
De relleno va muy poco, apenas la punta de un cuchillo. El sentido del plato está en la masa y la salsa; la carne es acento, no relleno.
La mantequilla de pimentón se vierte humeante y en el último momento. El pimentón se mezcla en la mantequilla fuera del fuego: en sartén caliente amarga en segundos.






