Hojas de mandioca majadas con cacahuete y leche de coco, con gambas. El plato nacional de Mozambique.
35 min de preparación · 80 min de cocción · 5 raciones
Entra para llevar un historial de cocina y el plan de la semana.
Raciones
Unidades
Ingredientes
hojas de mandioca o espinacas700 g
cacahuetes — molidos200 g
leche de coco400 ml
gambas400 g
cebollas2
ajo6 diente
tomates2
guindillas piri-piri2
arroz — para servir350 g
aceite vegetal60 ml
salal gusto
La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.
El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.
Valores nutricionales por ración
Con las raciones base, calculados a partir de los ingredientes — no es una medición de laboratorio.
Calorías
580 kcal
Proteínas
32 g
Grasas
34 g
Hidratos
40 g
Las hojas de mandioca contienen compuestos cianogénicos y necesitan una cocción larga: una hora como mínimo. Es una cuestión de seguridad y no de técnica: una matapa poco cocida es peligrosa.
Las hojas se majan en el mortero hasta obtener una pasta antes de cocerlas. Cortadas a cuchillo se quedan fibrosas y la textura no llega nunca.
El cacahuete y la leche de coco entran en momentos distintos: el cacahuete a mitad de cocción para que se deshaga, el coco al final para que no se corte.
Preparación
1
Lave las hojas, retire los tallos duros y májelas en el mortero hasta obtener una pasta.
2
Sofría la cebolla y el ajo en aceite hasta que ablanden y añada los tomates.
3
Incorpore las hojas, cubra con agua al mismo nivel y cueza cuarenta minutos a fuego suave.
4
Añada el cacahuete molido y cueza veinte minutos más, removiendo.
5
Eche las gambas, la guindilla piri-piri entera y la sal y guise diez minutos.
6
Vierta la leche de coco y caliente cinco minutos sin dejar que hierva.
7
Sirva la matapa con arroz o con xima, las gachas de harina de maíz.
Detalles que cambian el resultado
Las hojas de mandioca ya majadas y congeladas se venden en tiendas africanas y ahorran media hora de mortero.
Las espinacas en lugar de las hojas de mandioca dan otro plato: más suave y sin ese punto áspero característico. No hace falta cocerlas una hora: quince minutos bastan.
El coco no puede hervir. La leche cortada deja manchas de aceite y textura granulosa, y no hay forma de recuperarla.