La base y la tapa llevan masas distintas: la quebrada sostiene el relleno sin empaparse, el hojaldre da el levantado. Una sola masa para ambas es el error común.
El relleno se enfría del todo antes del armado. Tibio derrite la mantequilla de la masa y la base sale densa como cartón.
Se come con la mano, de pie, con la franja obligatoria de salsa de tomate sobre la tapa. En Australia es la comida callejera número uno: unos 270 millones de pasteles al año.






